Un consumidor o usuario , es toda persona física, que actúa ajena a una actividad empresarial o comercial.
“consumidor” cuando nos referimos a la persona que adquiere bienes y/o productos
“usuario” cuando nos referimos a la persona que contrata determinados servicios.
Las personas jurídicas, podrán ser consideradas como consumidores, cuando actúen sin ánimo de lucro y siempre que sea en un ámbito ajeno a su actividad comercial o empresarial.
Cuando la contratación tiene lugar entres dos particulares o entre dos empresa, no es posible reclamar al amparo de la legislación que protege a los consumidores y usuarios.